SIN DESTINO

SIN DESTINO KERTÉSZ, IMRE

Portada de SIN DESTINO
Nota media 7,70 Muy bueno 74 votos 15 críticas
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Resumen

Historia del año y medio de la vida de un adolescente en diversos campor de contración nazis (experiencia que el autor vivió en propia carne), Sin destino no es, sin embargo, ningún texto autobiográfico. Con la fría objetividad del entomólogo y desde una distancia irónica, Kertész nos muestra en su historia la hiriente realidad de los campos de exterminio en sus efectos más eficazmente perversos: aquellos que confunden justicia y humillación arbitraria, y la cotidianidad más inhumana con una forma aberrante de felicidad.

15 Críticas de los lectores

György Köves tiene catorce años cuando lo bajan de un autobús en Budapest — un día más, camino al trabajo obligatorio — y lo suben a un tren rumbo a Auschwitz. Lo que sigue es un año por los campos — Auschwitz, Buchenwald, Zeitz — narrado con el recurso más desconcertante de la literatura del Holocausto: la voz de un muchacho que no sabe lo que el lector sabe, y que va razonando cada paso del horror con una lógica inocente, casi optimista — encontrándole a todo su explicación "natural", su lado comprensible, hasta sus momentos de algo parecido a la felicidad en el campo, confesión que escandaliza y que es el corazón del libro. La narración es lineal, sin flashbacks ni comentario adulto que proteja al lector: solo la conciencia del muchacho registrando la deshumanización a medida que le ocurre — el hambre como nueva medida del tiempo, el cuerpo convertido en objeto que se observa con curiosidad, la muerte como trámite vecino —, una perspectiva que se va oscureciendo paso a paso hasta el desenlace, y hasta la provocación final: el regreso a un Budapest que exige de él la palabra "infierno" y el papel de víctima, cuando él solo puede hablar de la continuidad de los días — de que allá también, entre una cosa y otra, se vivía. Libro breve pero imprescindible, escrito por quien lo padeció: Kertész — Nobel de Literatura 2002, deportado a los catorce años, superviviente de más de un año en los campos — tardó más de una década en escribirlo y eligió deliberadamente no escribir unas memorias: a diferencia de Primo Levi, esta no es una crónica — aunque cuenta testimonios similares y cada detalle está respaldado por la experiencia —, sino una novela, y en esa decisión está su singularidad: donde Levi analiza con lucidez de químico lo que fue, Kertész reconstruye desde dentro cómo se percibía mientras ocurría — sin la ventaja de la retrospectiva, sin el juicio ya formado —, y por eso su título es exacto: al muchacho le han quitado el destino, la posibilidad de que su vida sea suya, y lo terrible es la naturalidad con que se puede vivir así, paso a paso, dándole la razón a cada nuevo despojo. Y ahí está la lección que vuelve al libro más necesario que nunca: Sin destino debería leerlo todo negacionista — porque su verdad no está en las cifras que se pueden discutir sino en la textura irrefutable de lo vivido — y deberían leerlo los jóvenes de nuestra era, porque muestra, mejor que ningún tratado, cómo es posible perderlo todo de manera progresiva — los derechos primero, la casa, el nombre, el cuerpo — y sin embargo adaptarse, apostando por vivir, hasta llegar a acostumbrarse a lo más denigrante: la advertencia no es solo sobre lo que unos hombres hicieron a otros, sino sobre la infinita capacidad humana de normalizar el paso siguiente — que es exactamente como se llega, sin escándalo, de un autobús requisado a la puerta de una cámara. Enorme; de los libros que no se recomiendan: se deben.

hace 5 días

Una obra memorable. Gran relato de la agonía y miseria durante el holocausto nazi. El sufrimiento humano y la capacidad de sufrir y hacer sufrir es patente en esta magistral novela. Lectura imprescindible.

hace 4 años

Interesante. No pierde el ritmo y hace la historia apasionante.

hace 5 años

Imre Kertész, explicita, lo cuán adaptable y resiliente, la raza humana, puede llegar a ser, logrando, soportar las peores atrocidades, como, el encarcelamiento, las humillaciones, las torturas, físicas y psicológicas, se adaptando a ellas, creando un vinculo, impuesto por la rutina y la fuerza, que al ser roto, desencadenará un choque, en el sentido del orden, de dichas personas, inmersas en ese terrible contexto, y tristemente, ellas extrañarán su antigua condición. Es triste, pero en esos casos, se ocurre inevitablemente, una trágica inversión de valores, y cuándo las personas que vivieron esos hechos, lo narraren a otras personas, ajenas a ese contexto, serán tristemente juzgadas y rotuladas, por no percibieren, las atrocidades de cuales fueran víctimas.

hace 7 años

Aunque es un tema apasionante, este libro no logró despertar mi interés probablemente por la forma tan fría e impersonal de narración .

hace 7 años

Me ha gustado. Un relato algo distinto a lo habitual, sin mostrar explíciamente los detalles de los horrores pero tampoco obviándolos.

hace 8 años

Una historia increíble, contada con tal sutileza y delicadeza que uno va poco a poco leyendo sobre atrocidades y verdaderas barbaridades casi sin darse cuenta, y al final cuando uno se da cuenta se le ponen los pelos de punta. Kertész cuenta como si nada uno de los episodios más horrendos provocados por el ser humano.

hace 9 años

Siempre interesante un testimonio en carne propia de los horrores nazis, esta vez narrados sin un especial tremendismo. Me ha gustado especialmente la primera parte del libro en la que el narrador todavía no es consciente de lo que ocurre, incluso en los primeros compases de Auschwitz.

hace 9 años

Buen libro sobre las peripecias de un joven adolescente en diversos campos de concentración. Tiene un comienzo relativamente sencillo: Sus padres tienen conflictos de pareja y se separan. Él cae detenido, y a partir de ese momento entabla una lucha por sobrevivir entre un mundo de horrores y penalidades. Una novela que nos acerca a la figura despótica de Horthy, y a su brutal Régimen en la machacada y derruida Hungría.

hace 10 años

Me ha sorprendido la capacidad del autor para narrar las vivencias de un preso judío en los campos de concentración nazis desde la inocencia del adolescente protagonista, sumergiendo al lector en duras reflexiones que desde luego no dejan a nadie indiferente. Es una obra de fácil lectura, a pesar de tratar sobre un tema tan recurrente.

hace 12 años

Impresionante como dice Merceyalo. Una historia de lo más cruda, como no podria ser de otra manera, lo impresionante es la manera de contarla y las reflexiones del protagonista. Excelente, me ha llegado a emocionar, y no me ha dejado indiferente, aún habiendo leido mucho sobre el tema.

hace 14 años

Un libro distinto sobre un tema más que trillado. El protagonista se desprende de la subjetividad que da el ser narrador de la propia historia y durante gran parte del libro narra los acontecimientos con un deje de sarcarmo e ironía que se transforma en la ingenuidad de unos personajes que van a la deriva y que no luchan contra su terrible destino porque no son conscientes de él hasta que es demasiado tarde. Dar justificación a los sucesos que se van sucediendo es en principio indispensable, al final un plato de sopa es más importante que ser libre. Tremenda historia, fácil de leer pero difícil de asimilar.

hace 15 años

Impresionante, no hay otra palabra para describirlo. Lo que más impacta es el modo de narrar del protagonista, su ingenuidad y extraño alejamiento de los acontecimientos, casi como si no fueran con él. Claramente demuestra cómo es posible que un pueblo como el judío, tan acosado, perseguido y asesinado a través de los siglos, podía al mismo tiempo ser tan ingenuo e inocente como para no darse cuenta de lo que ocurría. Realmente impactante, te da mucho que pensar.

hace 15 años

El relato describe toda la realidad, dureza y crueldad del holocausto desde la más profunda ingenuidad del personaje.

hace 15 años

El autor cuenta su historia de una forma tan impersonal que impresiona. Su forma de contarlo refleja claramente la deshumanización de los prisioneros durante el nazismo.

hace 15 años