EL HIJO DE LA PIRÁMIDE

EL HIJO DE LA PIRÁMIDE CABANAS, ANTONIO

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Nota media 7,50 Muy bueno 2 votos 1 críticas

Resumen

Año 2.600 a. C. Bajo el sol inclemente y el polvo de la llanura egipcia se encuentra el monumento más majestuoso y misterioso jamás construido por el ser humano: la Gran Pirámide de Guiza.

Inkaf es un joven cantero destinado a convertirse en el arquitecto de la enorme tumba. Mientras el faraón Keops asciende al poder, Inkaf nos conduce por los pasadizos ocultos de la pirámide y sus secretos, revelándonos cómo el hombre puede acercarse a la divinidad al construir algo eterno.

Una novela histórica tan exquisitamente documentada como absorbente, que nos sumerge por completo en las venganzas, las lealtades, los amores y las traiciones del Antiguo Egipto. Una epopeya sobre los hombres que construyeron, a base de sudor y sangre, una de las maravillas del mundo.

1 Críticas de los lectores

La historia nos traslada nada menos que al año 2600 a.C. Allí conocemos a Den (a quien más tarde llamarán Inkaf), un joven cantero que, sin saberlo, terminará jugando un papel absolutamente crucial en la construcción de la majestuosa Gran Pirámide de Guiza. A través de sus ojos, Cabanas nos sumerge en un Egipto de contrastes brutales: una civilización pionera en ciencia, matemáticas, arquitectura y medicina, pero que al mismo tiempo vivía gobernada por la superstición y el favor de los dioses. Un mundo donde los reyes se creían deidades, las leyes favorecían a unos pocos y el pueblo llano nacía con el único propósito de complacer a sus soberanos desde la cuna hasta la tumba. Documentación impecable. El trabajo de investigación que hay detrás de este libro es una auténtica locura. Se nota en cada párrafo, en cada diálogo y en cada escena. Desde la descripción de los paisajes hasta los ropajes o la flora de la época; el autor consigue que huelas el Nilo y te sientas un egipcio más de hace cuatro mil años. Secundarios de lujo. Inkaf es un protagonista increíble, pero los personajes que lo rodean no se quedan atrás; son vitales para su destino. Mención especial para Sabu, su amigo de la infancia y su vivo contraste; Dedu, ese Medjay de hierro pero con un corazón enorme; y el príncipe Neferkau, sobrino del faraón y arquitecto real. En definitiva, EL HIJO DE LA PIRÁMIDE es una obra para disfrutar a fuego lento. Quienes ya conozcáis el estilo de Antonio Cabanas sabéis perfectamente de lo que hablo y del nivel de sus novelas. Y para los que aún no os hayáis estrenado con él pero os encante la novela histórica bien construida: no dejen pasar esta historia. Os vais a enamorar perdidamente de su ambientación y de sus personajes.

hace 3 días