Marilyn Conolly y David Sorenson se enamoraron en los años setenta. Para 2016, tienen cuatro hijas, cada una de ellas más opuesta a la anterior, todas atravesando sus propias crisis existenciales. Wendy se ha quedado viuda joven, se refugia en el alcohol y en relaciones esporádicas con hombres aún más jóvenes; Violet fue abogada, ahora es madre a tiempo completo y batalla con la ansiedad; Liza acaba de conseguir su plaza como profesora cuando queda embaraza de un hombre al que no sabe si ama; y Grace, la menor, vive una mentira que nadie en la familia sospecha. Con la llegada de Jonah Bendt, que fue dado en adopción quince años atrás por una de las hermanas, los Sorenson se verán obligados a enfrentar el entramado tapiz de su pasado, uno marcado por los fantasmas de la adolescencia, las infidelidades y los resentimientos; pero también se encontrarán con esos pequeños momentos de alegría que hacen que todo lo demás valga la pena.