Arou. Algún tiempo después de la catástrofe del Prestige. El abogado Maquieira se pasea por la playa llena de manchas negras, vacía, desolada, sobre la que vuelan los cuervos negros. Llega a un bote que varado se pudre y hunde su mano en el fondo del mismo, rebusca entre la arena y encuentra un anillo con las iniciales: X.V. Cuando Maquieria regresa al hostal, se reúne con un Guardia Civil de la zona que le insta a que deje de investigar sobre esa barca... la historia no tiene más sombras. Un hombre sale en bote una noche y naufraga, poco después le recoge un carguero y se lo lleva: caso cerrado. No, piensa Maquieria. No si ese hombre es Luis, el viudo de Xabela.