Libro de no ficción. Por lo tanto, no es una novela. Es una investigación periodística sobre un caso real que sucedió en México hace unos 20 años. Me costó entrar en el libro. Como digo no es una novela, y quizás el estilo poco literario me sacaba de la historia, además de que veo un poco de desorden en el relato de los hechos y me hacía perder algo el hilo. Esto pasó como en las primeras 150 páginas. No me estaba disgustando tanto como para abandonarlo pero no estaba enganchada ni conectada. A partir de ese momento, me fui metiendo más y más en la historia y en la investigación de Ricardo Raphael y me llegó a enganchar finalmente. Lo que me ha pasado es que me he pillado un cabreo descomunal, como casi siempre que leo no ficción. Y es que la realidad supera muchas veces la ficción. En este libro hay tal cantidad de corrupción, de atentado contra los derechos humanos, de procesos judiciales mal hechos, pues sólo manda el dinero y el poder (como desgraciadamente pasa en casi todo el mundo, pero en México el nivel de corrupción y de funcionarios comprados debe ser tremendo) que no puede dejarte indiferente. Lo lees en una novela y no te lo crees. Pero desgraciadamente, es cierto. Cuando terminé, tuve la necesidad de acudir a internet para buscar las caras reales que yo había imaginado e indagar en esta terrible historia en la que hay muchos inocentes damnificados. No he terminado de entender aún las motivaciones para tanta inquina, tanto daño...explica, algo, sí, pero siempre pueden hacerse las cosas de otra manera. Cuánto dolor hay en el mundo en pos del dinero.
hace 7 horas
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