Cuando veo casas antiguas o abandonadas siempre me pregunto qué historias contarían sus paredes si pudiesen hablar, así que cuando leí la sinopsis de este libro no me pudo gustar más. Su lectura ha sido deliciosa, entrañable, melancólica... La historia de las distintas generaciones que vivieron allí narrada por la propia casa. Al ser tan cortito no da tiempo a profundizar en los personajes y te quedas con ganas de saber más sobre el pasado y sobre lo que les depara el futuro a la casa y sus habitantes. "Creo que todas las cosas guardan el recuerdo de un gesto, de una costumbre, de una época"
hace 3 años