El acogimiento familiar es una oportunidad para mejorar, creciendo junto con los necesitados.Aconsejo a todos, solteros, parejas y familias, que nos abramos a la crianza social con espíritu de camino, dejándonos acompañar en nuevas visiones del otro, de las dificultades y de la ayuda que podemos dar.Con el acogimiento familiar juegas a las cartas con el propio afecto para ganar un juego importante: superar el miedo, trepar por la corriente de los prejuicios y volverte verdaderamente libre para amarte a ti mismo.