Espera. Sí, tú, espera. ¿Quién eres? ¿Puedes leer esta historia? ¿Eres de corazón noble y generoso? En tus manos no tienes un libro, sino EL LIBRO. En tus ojos no anidan letras, sino estrellas y luces mágicas. En tu espíritu no puede haber sino paz y amor. Es la única forma de penetrar en esta histo...