¿Hasta dónde puede llegar la depravación humana cuando se oculta tras la fachada de la normalidad? El Puma es la respuesta: un thriller policíaco oscuro, adictivo y de una crudeza implacable.
La historia nos sitúa en Tenerife, donde la inspectora Aguilera y la Brigada Judicial reabren el caso de Rafael Barrientos, un hombre hallado muerto en su piscina año y medio atrás. Aunque el expediente se archivó rápidamente, Aguilera no tarda en descubrir las grietas de una investigación deficiente. En el punto de mira se encuentra el viudo, Liberto Melide, poseedor de una coartada perfecta, y una única pista desconcertante: un anuncio de la tienda de animales Viracocha introducido en la boca de la víctima.
Lo que comienza como la resolución de un cabo suelto se transforma en una pesadilla mayor al cruzarse con El Arca de Garachico. Este centro de conservación animal esconde, al anochecer , actividades mucho más salvajes que las de las propias fieras, destapando una red criminal liderada por una mente sádica que opera bajo el pseudónimo de «El Puma».
Con una estructura de capítulos breves y giros continuos de trama, la lectura avanza a buen ritmo. El autor maneja con destreza el contraste entre la luminosidad de los paisajes canarios y la atmósfera asfixiante de la trama.
Más allá de la intriga, la novela destaca por la solidez de sus personajes y su trasfondo social. Frente a la aparente invulnerabilidad de las esferas de poder, se sitúa la fragilidad de jóvenes como Saad e Iskay, carne de cañón para las mafias. En el centro de este huracán, la inspectora Aguilera brilla por su dualidad: una profesional implacable que esconde el dolor de madre ante la enfermedad incurable de su hijo Thiago.
El Puma es una propuesta desgarradora y madura. Un descenso a los infiernos del crimen organizado que mantendrá en vilo a los lectores más experimentados del género negro. Una obra con un final impactante y un párrafo de cierre que tarda en olvidarse. (Noemí Hernández, 1 de julio de 2026)
hace 1 día
Amazon
Agapea
Amazon eBook