Lo leí porque estaba muy de moda y todos hablaban del libro. Y me pareció pésimo. Está mal escrito, con una protagonista demasiado ingenua, y unas frases y unas situaciones repetitivas: no sé cuantas veces repite lo de "poner los ojos en blanco" o lo de "yo no hago el amor, yo f... duro". y toda la novela abusa de una única situación, la ingenua deslumbrada por el superrico.
En cuanto al supuesto "escándalo" que han provocado las prácticas de sadomasoquismo que se describen en el libro, he de decir que me ha parecido ridículo. Hay literatura (y hablo de literatura seria, no de porno, que, por supuesto, también hay y mucho más) en las que se describen escenas sadomasoquistas o, en general, BDSM, mucho más fuertes. La novela es solo una novela romántica muy ñoña a la que se le han añadido unos azotes para escandalizar a mentalidades igualmente ñoñas.
Me pregunto ¿por qué ese éxito?. Me resulta difícil ponerme en la piel de una mujer, pero sospecho que a muchas, que no son en absoluto masoquistas y que no aceptarían esto en la vida real, les gusta fantasear con un hombre que las domine totalmente. Sentirse débiles protegidas por la superfuerza de su "príncipe azul", que además es rico y poderoso. No quieren adentrarse realmente en ese mundo, sino aderezar su fantasía con unas gotas de sado, es decir, con unos azotitos. Cada uno tenemos nuestras fantasías y yo las respeto, pero eso no hace a una novela buena.
La "simpleza" con la que se trata el tema la hace, además, muy machista, cuando no tendría que ser necesariamente así: temas tales como el intercambio de roles o la idea de que el supuesto dominador, en realidad, lo que está haciendo es proporcionar placer a la sumisa y que quien realmente está dominando es ella, podrían haber puesto un interesante contrapunto a la historia, pero nada parecido hay en la novela. No compraré ni leeré las siguientes
hace 9 años
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